Amanda Martín

Licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Málaga, Amanda aporta a la jefatura de estudios una vocación clara: la educación y el servicio a las personas.

Su formación despertó no solo el interés por la lengua y la cultura anglosajona, sino también por la comunicación como herramienta fundamental para el entendimiento entre personas. Con el objetivo de perfeccionar el idioma y ampliar horizontes personales y profesionales, vivió dos años en Irlanda, una experiencia que marcó profundamente su manera de ver el mundo, de relacionarse con los demás y de entender la educación desde una perspectiva más abierta e intercultural.

Antes de incorporarse plenamente al ámbito educativo, trabajó en diversos sectores profesionales, entre ellos el servicio de emergencias 112, donde durante varios años atendió y gestionó llamadas en situaciones de máxima urgencia. Esta etapa fue especialmente significativa, ya que le permitió desarrollar habilidades clave como la escucha activa, la toma de decisiones bajo presión, el trabajo en equipo y la empatía, competencias que hoy siguen muy presentes en su labor diaria dentro del centro educativo.

Lleva 15 años ejerciendo como profesora, un camino profesional que le ha permitido crecer, aprender y asumir diferentes responsabilidades. A lo largo de este tiempo ha sido tutora, jefa de departamento, coordinadora de bilingüismo y coordinadora de la biblioteca escolar, experiencias que le han ofrecido una visión amplia del funcionamiento de un centro y de la importancia de la coordinación, la organización y el trabajo conjunto. Cada uno de estos roles ha reforzado su convicción de que la educación es una tarea colectiva en la que todos suman.

Siempre ha sentido una conexión especial tanto con el alumnado como con sus compañeros y compañeras. Cree firmemente en la importancia de crear un clima de confianza, diálogo y colaboración, donde cada persona se sienta escuchada y valorada. Le apasiona su trabajo y afronta cada jornada con ilusión, convencida de que el respeto, la generosidad y el compromiso mutuo son pilares fundamentales para la convivencia y el aprendizaje.

Su objetivo es contribuir a un centro organizado, humano y coherente, donde el bienestar de las personas vaya de la mano de la excelencia educativa y con el firme propósito de acompañar, apoyar y mejorar, desde la cercanía y la responsabilidad, la vida diaria de la comunidad educativa.